A menudo no es el trabajo lo que te quema, sino la organización.

Una de las mayores quejas de los trabajadores, sobre todo de nuestro sector, es que no obtienen suficiente reconocimiento por el trabajo que desempeñan. Cuando los empleados sienten que la organización no les respeta y y no se les valora, suelen experimentar niveles altos del síndrome de estar quemado.

El respeto es un componente básico del reconocimiento. Cuando los empleados no sienten que la organización les respeta y valora, suelen experimentar niveles altos de este síndrome.

La cultura de la empresa juega aquí un papel importante. Sabemos que los empleados empiezan a identificarse con la organización en cuanto empiezan a trabajar en ella. Cuanto más respetados se sientan como miembros del grupo, mayor la probabilidad de sentirse identificados. Gracias al respeto, los empleados se sienten arraigados a la empresa y consideran que lo que hacen tiene sentido.

Por el contrario, si observan que la gente que les rodea no es respetada, llegan a la conclusión de que la organización no trata bien a las personas. Existen varios modos en que la percepción del respeto (o falta del mismo), mostrado por la organización puede influir sobre los trabajadores. Por ejemplo, en situaciones en las que los empleados perciben que la organización no trata a sus trabajadores con respeto o dignidad, el síndrome de estar quemado puede proceder de la desmoralización del trabajador. Los trabajadores que no se sienten respetados deben, mientras atienden a los clientes, enmascarar sus verdaderos sentimientos en relación a cómo les trata la empresa.

Tanta máscara y contención podría aumentar el agotamiento emocional, y al menos en el sector de prestación de servicios a personas es un componente fundamental del síndrome de estar quemado.

Por el contrario, afirman los investigadores, es más probable que los individuos que se sienten respetados por sus organizaciones se esfuercen en beneficio de la empresa, y por tanto sean menos propensos a experimentar este síndrome.

Dos son los factores que predicen el síndrome de estar quemado y por qué ocurre:

a) El primer factor es el trabajo en sí mismo.

b) El segundo es la personalidad de los trabajadores, y la propensión a enfatizar sus emociones negativas, como enfado, irritabilidad, ansiedad o frustración.

c) Un tercer enfoque es considerar la cultura organizativa de la empresa. Pueden los valores de la empresa, influir sobre el modo en que los empleados trabajan y sobre si se sienten o no quemados De los resultados de las investigaciones sobre este tema, podemos afirmar que:

1º.- El respeto mostrado por la organización influye sobre el síndrome de estar quemado mucho más que los efectos de las exigencias del trabajo y la afectividad negativa.

2º.- El impacto del respeto mostrado por la organización sobre el síndrome de estar quemado es mayor cuando la autonomía laboral es baja. Este resultado confirma la hipótesis de los investigadores sobre la importancia de la autonomía, que definen como la discreción que uno tiene para determinar los procesos y programas para completar una tarea. La autonomía, puede actuar como amortiguador del estrés, y de hecho disminuir el estar quemado en el trabajo, cuando es alta.

Asimismo, el respeto puede ser una poderosa señal para los individuos en relación a su posición, no sólo como empleados, sino como personas. Dado que la información procede de una amplia variedad de fuentes, las percepciones de una persona en relación al respeto o falta del mismo no sólo se basan en cómo cree que le tratan, sino también en cómo ve que tratan a los demás. Por ejemplo, cuando los miembros de un equipo ven que alguien está siendo tratado injustamente, cambian su propia percepción sobre la justicia en el equipo. Asimismo, el modo en que los demás, no sólo uno mismo, son tratados, puede influir sobre el modo en que cada uno percibe el respeto.

Sugeriríamos que los Departamentos de Recursos Humanos subrayen públicamente que respetan y valoran el trabajo desempeñado por los empleados, y que reconocen la dificultad de dicho trabajo. Los empleados comprenden que internamente su trabajo es muy importante en la marcha y logros de la organización. Los empleadores también pueden destacar a sus empleados la importancia que su trabajo tiene para la sociedad en su conjunto. Asimismo, en el caso de empleados cuyo trabajo no esté muy bien pagado (ni vaya a estarlo en el futuro), los directores deberían al menos felicitarlos, celebrar cenas concediéndoles premios, etc., Esto no significa que los directivos no puedan evaluar los resultados de los empleados, o no pueden estar en desacuerdo con sugerencias o demandas de los mismos. Simplemente significa que todo se haga con respeto.

Este enfoque no sólo conseguirá que los empleados se sientan mejor, si no que además, les ayudará a permanecer en la organización, y hacer mejor su trabajo.