Cuantas veces hemos dicho:"las circunstancias nos pueden" o, "no controlo el día a día".
Debido a la interminable cantidad de trabajo pendiente, y a la sensación de que existe poco tiempo para ejecutarlo, la actividad de cada vez más profesionales consiste en ir "apagando fuegos". (Más)
A menudo no es el trabajo lo que te quema, sino la organización.
Una de las mayores quejas de los trabajadores, sobre todo de nuestro sector, es que no obtienen suficiente reconocimiento por el trabajo que desempeñan. Cuando los empleados sienten que la organización no les respeta y y no se les valora, suelen experimentar niveles altos del síndrome de estar quemado. (Más)