Ser lider empieza por uno mismo
La mayoría de los directivos están centrados en satisfacer su ego, y creen que el liderazgo trata exclusivamente de ellos. Este estilo de dirección, egoísta y subjetivo, lo único que necesita es obtener poder, reconocimiento y lucro.
Pero comporta frustraciones en un doble sentido: para sí mismos y para las personas que lideran.
Estos mandos no cambian porque son víctimas de lo que no controlan, y porque el modelo empresarial actual está orientado a los resultados económicos del corto plazo. Son incapaces de gestionar a las personas como se merecen.
Para ello, hay que empezar a liderarse a uno mismo. Hay que conocer nuestra realidad interior, mirar hacia dentro.
Hay que desarrollar un liderazgo basado en el “nosotros” y no en el “yo”. Al conocerse a si mismo, y conocer de que manera están relacionados con el resto de seres humanos, empiezan a actuar desde la “empatía”, y no desde la “soberbia”.
Si se aprende a liderar sirviendo a las personas que trabajan para ti, y viendo el lado positivo de las cosas, se aprende de los errores, se entiende que estamos todos en el mismo barco, es decir, que lo que le haces al otro, te lo haces a ti mismo.
Por eso, echar broncas es contraproducente. Los jefes que pierden el control y abusan de sus colaboradores, se perjudican a si mismos y a sus organizaciones. Una vez producido el error, la bronca solo sirve para agravar la situación, no para enmendarla.
Es un tipo de liderazgo nocivo, que cree que las broncas son necesarias para corregir los errores de los colaboradores.
Consecuencia directa de este liderazgo nocivo, es la pérdida de los profesionales con mayor talento. De hecho, seis de cada diez profesionales que deciden abandonar su empresa, lo hacen por desavenencias con su jefe El autoritarismo, contribuye a resquebrajar el ambiente laboral, creando una cultura empresarial basada en el miedo a ser castigado, lo que incrementa la inseguridad y la desmotivación de los trabajadores.
Ser líder no es fácil, es más, yo diría que es un arte, pero no se puede aprovechar la posición para maltratar a las personas que están bajo tu cargo.





