Para evitar promocionar a la persona equivocada, las empresas deben evaluar las competencias de los candidatos: No sólo las profesionales, sino las habilidades directivas.
Un jefe que consiga los objetivos, puede ser malo, por que puede lograrlo al precio de desmotivar a la plantilla, y provocar la fuga de los mejores (la mala relación entre el jefe y el subordinado, es uno de los motivos más aducido para cambiar de empresa). (Más)





